Tras dejarnos Juan Ulecia y sus vecinas de Moron dispersas por su comarca, entre casas de la urbe y de campo, descansamos las horas mínimas para retomar el camino, mayoritariamente fuimos llegando todas a la sede del SAT de Osuna, para desayunar. Solo cuatro Malagueñas se perdieron casi tres horas por los campos, perdiéndose el desayuno y generando la alarma lógica del que habrá sucedido.

Queremos dar la bienvenida a los nuevos representantes políticos que tomarán posesión de los cargos que gestionan las políticas sociales. Se acabaron los discursos electorales, ahora toca ponerlos en práctica.
El día comezababa con un paseo a las seis de la mañana por las calles de Ecija, la sartén de Andalucia. A esas horas, las calles y edificios del centro de Ecija son especiales, sin la calor, todo es diferente en esta sartén tan famosa. Tras el paseo llegamos al Ateneo, donde Juanma, Elena, Pablo el famoso cocinero, y manos solidarias terminan los preparativos de un desayuno especial. Casi sin darnos cuenta, nos vamos subiendo en los coches e iniciando el camito a Cadiz.