YASSIR: ni te olvidamos, ni les perdonamos

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fotoComunicado de JUSTÍCIA x YASSIR en el segundo aniversario de su muerte

GRUP DE SUPORT  JUSTÍCIA x YASSIR.- Cada julio, desde el año 2013, insistimos que echamos de menos a Yassir El Younoussi. Y no nos cansaremos de decirlo. Hoy, ya hará dos años que en Yassir, nuestro vecino, encontró la muerte a manos de los Mossos d'Esquadra, concretamente en los calabozos de la comisaría de Vendrell y bajo su custodia. Son muchos días y meses sin él. A su familia y a las personas que lo querían todavía les faltan muchas cosas aparte de Yassir, que -desgraciadamente- ya no volverá.

Les faltan muestras de tristeza, pésame y apoyo. No olvidamos que Yassir era un vendrellenc que no salió vivo de las dependencias de la comisaría, y, por lo tanto, como vecino se merece la misma dedicación, tristeza y respeto que cualquier otro. Esta carencia de tacto, de consideración y de respeto nos hace pensar que el aparente y mezquino olvido se basa en el hecho que la víctima se llama Yassir (y no Pere o Andreu) y es de un barrio precario.

A Yassir lo detuvieron de manera totalmente arbitraria. Se lo llevaron, lo ataron con siete correas durante 38 minutos, le pusieron un casco integral del revés, subieron encima suyo y lo dejaron allí, agonizando. Esto tiene pocos nombres, y uno de ellos es brutalidad.

El pasado día 6 de julio, los servicios jurídicos que traen la acusación por parte de la familia El Younoussi recibieron la triste noticia del archivo definitivo del caso. Este archivo se efectuó después de que la familia hubiera presentado un recurso a la Audiencia Provincial para que instara los Juzgados de Vendrell a reconsiderar la fase de instrucción, durante la cual se evidenciaron varias irregularidades procesales. Durante la instrucción del caso todos los intentos por parte de la familia y el grupo de apoyo para visualizar la impunidad del caso han resultado en constantes despropósitos, como no admitir pruebas importantes o dos archivos del procedimiento, este último definitivo.

El Auto de la Audiencia Provincial 309/2015, de 6 de julio, hace referencia a los registros hechos a Yassir, en los cuales no se encontró ningún tipo de sustancia estupefaciente. Después hace referencia a las autolesiones que alegaban los mossos y que posteriormente la autopsia descartaba de forma tajante al no tener ningún tipo de golpe ni marca en su cuerpo.

Así mismo, las instancias judiciales no ven ningún tipo de responsabilidad al haber dejado a Yassir amordazado y atado con 7 correas, un casco integral y sin ningún tipo de vigilancia durante 11 de los 38 minutos que permaneció inmovilizado. Tampoco al haber excedido en 8 minutos los protocolos de reducción del propio cuerpo represivo.

Por si no fuera bastante la poca vergüenza por unos y la impunidad de los otros, hay que decir que la primera propuesta de archivo que ratificó la Audiencia Provincial de Tarragona, la hizo con una burda copia calcada y literal de la resolución del Juzgado de Vendrell. La justicia ordinaria tampoco ve indicios de criminalidad en una detención después de la cual el detenido sale muerto de la comisaría. Todo muy normal.

Este caso, el de Yassir, resulta sangrante porque hay una persona muerta, una familia destrozada, un vecindario tocado. Pero también porque pone de manifiesto hasta donde llegan los tentáculos del racismo: la omisión y el silencio institucional, mediático y general ante una muerte en circunstancias oscuras. Esta impunidad penetrante de saber que el que no se llama no existe y que hay personas que tienen diferentes tratos en vida y también en el momento de la muerte. Esta es la cara más cruel del racismo y de la brutalidad, de la impunidad y de la indiferencia: la normalización del dolor y de las relaciones desiguales e injustas.

Pero no se puede esconder el que resulta evidente y que la muerte de Yassir pone de manifiesto: El Vendrell no es para todas, El Vendrell tiene demasiadas personas que se tapan las vergüenzas. Y esto resulta como mínimo preocupante, sobre todo mientras dejamos que esto continúe siendo así.

Dos años después de la muerte de Yassir la familia espera alguna muestra de pésame por parte del Ayuntamiento de Vendrell, la cual todavía a día de hoy no ha llegado, por la carencia de sensibilidad de las "élites" municipales. A unos partidos no les importa mucho, o más bien nada, porque era un chico de origen marroquí, y encima, su muerte les ha servido para criminalizar al conjunto de la comunidad magrebí del municipio y de la comarca. Otros miran como si fuera un daño colateral de la precariedad y de la falta de políticas sociales activas, y sólo se han dedicado a ignorar el caso. Y como no, los que más, los que ostentaban los cargos más destacables, éstos ni podían, ni querían posicionarse en contra de los mismos que mandaban en la Consellería d’ Interior, que ya vimos como cayeron por escándalos parecidos a la vista de todo el mundo (el asesinato de Juan Andrés Benítez en el Raval de Barcelona).

Todo ello no es falta de voluntad política, como se suele decir en otros terrenos, es una carencia de humanidad que roza el desprecio a toda una familia, a sus amigos, a la comunidad y como tal a los vecinos. Es decir, a todos los vendrellencs y vendrellenques. Y esto nos hace preguntarnos de nuevo si, en caso de que Yassir no hubiera sido de origen marroquí, todos y todas habríamos hecho lo mismo.

Como cada año, no nos resignamos a olvidar a Yassir.
Como cada año, Yassir El Younoussi, ni olvido ni perdón.

El Vendrell (Baix Penedès), 31 de julio de 2015

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