Estamos a las puertas de un nuevo encuentro de Amnistía Social en Buenos Aires, Salamanca, con la acogida de Asdecoba. Nos alegramos de volveros a ver y cuidar durante dos días.
Comenzaremos el viernes, día 9, a las 19.30 horas con una Conferencia sobre el nuevo expolio para el mundo rural concreto de una zona de Salamanca, "Una Mina de Uranio en la zona del Campo Charro". (Manifiesto más abajo). El Sábado, día 10, en la mañana, podremos debatir temas y situaciones de interés para todos y todas; triunfos y fracasos, alegrías y luchas del cada día. Por la tarde, tendremos ocasión de visitar el proyecto de Huertas y Centro de Transformación que tiene Asdecoba a través de la Empresa de economía social Todo Servicios Múltiples en diversos pueblos de la zona.
Y el Domingo, día 11, desde las 12.00 horas, hasta las 18.00 horas, podremos participar en la jornada reivindicativa y festiva en un pueblo rural cercano a Salamanca, Doñinos de Salamanca, del DIA DEL MUNDO RURAL.
En esta próxima semana os presentamos los dos programas de manera más concreta y sus respectivos carteles. Os invitamos a que comuniqueis vuestra asistencia para poder organizarnos mucho mejor. Os esperamos. Un abrazo. Emiliano. Tfnos: 923 192428. 609332318 (Emiliano).
MANIFIESTO DE 28 DE MAYO EN CONTRA DE LA MINA DE URANIO DE RETORTILLO
La empresa Berkeley Minera España S.L., filial de una empresa australiana, tiene intención de abrir una mina de uranio a cielo abierto, con Planta de beneficio de mineral y depósito de residuos radiactivos, en la provincia de Salamanca, en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes. En Europa no quedan minas de uranio, se han clausurado todas por su alto impacto ambiental y escasa rentabilidad (la última en Roznà, República Checa).
La apertura de una instalación radiactiva de primera categoría en España supone una vuelta atrás en el desarrollo de toda la comarca salmantina del Campo Charro. La energía nuclear está en franco retroceso frente a las energías renovables, pues el Mundo se ha dado cuenta de los problemas que conlleva el uso de ese tipo de tecnologías (Chernobyl, Fukusima).
A pesar de ello la empresa minera sigue empeñada en abrir minas de uranio en el oeste de Salamanca, ya que cuenta con más de veinte permisos de investigación en nuestra provincia. En el caso de la mina prevista de Retortillo-Santidad se trataría de una instalación con un impacto ambiental irreversible en una zona de alto valor ecológico. El río Yeltes y sus márgenes es Red Natura 2000, y ese espacio protegido a nivel comunitario será atravesado por la cinta transportadora de mineral procedente de Villavieja para tratarlo en la Planta de Retortillo.
La repercusión en la salud de los habitantes de la zona no ha sido evaluada en la Declaración de Impacto Ambiental aprobada por la Junta de Castilla y León, como es obligación según la normativa española y europea. Los antecedentes que conocemos de este tipo de explotaciones no auguran nada bueno para las personas que viven en el entorno de la mina, pues es de sobra conocido que el tratamiento del uranio conlleva riesgos sanitarios en las poblaciones cercanas a este tipo de instalaciones.
Quienes están a favor de la mina argumentan que creará empleo en la zona, pero la misma empresa minera reconoce que de los 200 trabajadores que contará la mina sólo el 10 % serán personal no cualificado que puede proceder de los municipios cercanos. Además la vida útil de la mina es muy limitada en el tiempo, la duración prevista es de 10 años.
Lo que no dice la empresa son los empleos que destruirá. Hay 65 personas trabajando en el Balneario de Retortillo, situado a menos de 1 km. de la mina, que ven peligrar su puesto de trabajo, pues una actividad minera tan cercana es incompatible con los valores que promueve esa instalación de bienestar que lleva más de 100 años creando empleo en la zona, a la vez que promoviendo empleos indirectos alrededor de este establecimiento hotelero que cuenta con el mayor número de camas de la provincia. La actividad agrícola-ganadera también va a quedar dañada, pues hay serios riesgos de que la ganadería se contamine con una radiactividad excesiva y no podrán superar los productos cárnicos derivados los controles sanitarios pertinentes. El turismo también es una fuente de ingresos que quedará condicionada por la actividad minera. En definitiva, la imagen negativa asociada al funcionamiento de una mina de uranio caería como una losa sobre esta parte de Salamanca.
No podemos permitir que se abra esta instalación radiactiva al lado de nuestras casas y nuestros negocios. El argumento falaz del empleo a generar no puede suplir todo el que se pierde y los riesgos que conlleva ese tipo de minería. Consideramos que este proyecto especulativo y dañino, apoyado por una clase política ciega, cuando no corrupta, no puede cambiar abruptamente los modos de vida, el Medio Ambiente y la salud de las personas que habitan en el Campo Charro.
Por todo ello, continuaremos informando a la ciudadanía y luchando para que la minería del uranio no vuelva a instalarse en nuestra provincia. Si conseguimos impedir que se abra la mina de Retortillo habremos logrado parar el golpe mortal que se vislumbra en el oeste de Salamanca.
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