UNA COMIDA ESPECIAL en el Centro Alerta de Santiago

Solapas principales

fotoEl día de ayer, fue feriado en Chile, ya sabéis que los 15 de agosto son días muy especiales en muchos lugares, en algunos por la gente que trabaja en el Mar y aquí por ser una fiesta nacional, que dicen. Nuestra mañana fue tranquilita, pasado el susto del movimiento, que no terremoto, mañanero. Tres compas se lanzan por el subterráneo de La Alameda, en metro, para llegar a una de las Estaciones de Colectivos de esta enorme ciudad. La temperatura de veinte grados y al llegar comprueban que sólo una boleteria les vende billetes para Mendoza, para el día 21 de agosto.

Luego procuran cambiar moneda, algo más que difícil en un día feriado. Con tanta búsqueda llegan tarde a la cita, casi una hora después de lo concertado, nos juntamos las cinco con las compas de Quimantú. Es el día de comida popular, con personas muy lindas de colectivos sociales diferentes de Chile.

Llegamos al Centro Social ALERTA, cuando ya muchas activistas estaban terminando los preparativos de la comida popular. Una larga mesa llena de los utensilios adecuados para la comida nos esperaba. Y con tranquilidad, vamos conociendo a las comensales con las que vamos a compartir esa especial comidita. Unas de la Comunidad Mapuche, otras de diferentes proyectos de Comunicación Comunitaria y Popular, algunas de iniciativas Pedagógicas diferentes; también nos acompañaban compañeras de la Ecología política de Chile, Feministas, y de otras muchas organizaciones populares territoriales. Por supuesto allí estaban muchas de las personas de Quimantu. Era una sensación de estar en un momento y una actividad muy especial, compartiendo vidas, ensueños y proyectos de mucha gente desobediente e inquieta de Chile.

Como sin darnos cuenta, comenzamos a escuchar las presentaciones, a cada cual más interesante, poquito a poco vamos comprendiendo que estábamos en un Encuentro/Comida muy, pero que muy especial. Más de treinta activistas de Chile de campos diferentes deseando compartir sus vidas/practicas y conocer a las Gentes de Baladre y porque no decirlo: la propuesta de la RBis. Tras las presentaciones, vinieron un pisco jugoso que daba paso a un caldo de Congrio sabrosísimo, sin darnos cuenta todas las baladrinas estabas entusiasmadas metidas en conversaciones apasionadas, saciando las ganitas de conocer a nuestras comensales.

A eso de las cuatro de la tarde, terminamos de comer y tras veinte minutos de descanso, la Gabi nos conminó a retomar el encuentro/reunión. Así es como comenzaba una charlita sobre Baladre y la RBis, primero veinte largos minutos de explicación de ambas cuestiones, para luego procurar responder a múltiples y variadas respuestas en olas de cuatro y cinco preguntas cada una. Se notaba que muchas de las personas asistentes conocían el libro de: Hay Alternativas al Capitalismo, La Renta Básica de las Iguales, otras tenían preparadas sus preguntas y dudas sobre como se funciona en una Coordinación Horizontal, durante treinta años... Y así fueron pasando las horas, hasta que el sol se mando a mudar, ya con una Luna encima de nuestras cabezas, dimos por finalizada la comida y la actividad. Ahora quedaba la confraternización, las charlitas bilaterales... y sobre todo concretar quedadas para nuestro regreso a Chile, el día 5 de septiembre, que la verdad se presenta apasionante y de gran interés baladrino, para todas.

fotoEster recibe las despedidas de las asistentes, cuando constatan que ella no regresará en septiembre. Con dificultad salimos del Centro Alerta, para la Imprenta de Quimantú, allí comienza la tarea de procurar cargar nuestras maletas de 500 libros de la RBis, para llevarlos al día siguiente a Bolivia en avión, los debates son múltiples y las dudas aumentan, vamos viendo que tendremos que dejar libros para otros viajes posteriores, y vamos a procurar llevar 400 libros, entre maletas y mochilas, entre las cinco. Además llevaremos una muestra de nuestros materiales (más libros). Cargamos las maletas con libros, más paquetes sueltos de libros en la furgoneta/camión de Mario (el compa de Quimantú) y acompañadas de la furgonetilla de Consuelo (compa ecologista), vamos con ambos coches a la casa de Lucía y Mario, a cenar un sabroso aguacate machacadito y una salsa con atún, una cena que es muy de agradecer. Algunas ya no podemos con nuestro cuerpo, el contraste de temperaturas hace mella y el frío se metió en los huesos; el cansancio aflora y pedimos regresar al pisito de Enma a descansar.

Pero el día, mejor dicho la noche, tenia una sorpresita en forma de viaje semi suicida con Consuelo por las calles de Santiago, allí íbamos con José de copilito, Consuelo al volante y las cuatro restantes sentadas en el suelo de una pequeña furgonetilla. Será un viaje inolvidable para José, quien llego a pensar que se terminaba su existencia, tras pasar por tres Avenidas en dirección contraria, como lo leéis, tal cual sí, sí, en dirección prohibida, viendo que en cualquier momento nos podíamos tener un golpe con otro coche de los muchos que se nos cruzaban o pretendían pasarnos por el lado derecho. Fueron unos momentos de mucho asombro y enorme tensión, sobre todo para José y quienes eramos conscientes de lo que estaba sucediendo.

Tras dar gracias a nuestra gran suerte, por sortear esas avenidas en dirección contrarias y seguir vivitas, jejeje nos despedimos de una Consuelo risueña y positiva, quedamos en reencontrarnos en septiembre. Con todo le agradecemos mucho que nos ahorrase la hora de metro a esas horas y que llegásemos vivas al piso.

Ahora, escribiendo esta crónica, a las cinco de la mañana, vamos tomando los cafecitos mañaneros y algunos más alimentos, para lo que se presenta como un día especial. Tenemos que tomar el metro con las mochilas, para encontrarnos con Mario y facturar maletas para Bolivia pero eso será luego y os lo contaremos en otra crónica.

Mil gracias a todas las que habéis hecho posible con vuestras aportaciones que os podamos contar estas vivencias y sobre todo disfrutar de ellas.

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