La Plataforma contra el BBVA se congratula por la decisión judicial de cerrar el DAPL (OleoDucto de Acceso a Dakota) en Isla Tortuga (Estados Unidos)

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Momento de la movilizaciónLa Plataforma contra el BBVA se congratula por la decisión judicial de cerrar y clausurar el controvertido DAPL (OleoDucto de Acceso a Dakota), financiado entre otros por el BBVA. 

La Plataforma ha recibido la información difundida por A Planeta relacionada con la decisión judicial del 6 de julio 2020, que se basa en las deficiencias con el estudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto que no contaban con los exámenes pertinentes. Como conclusión, el juez determinó el cierre el oleoducto se un plazo de 30 días y que permanezca cerrado hasta que se complete la revisión ambiental.

Aquí debemos añadir, que la decisión judicial no es un proceso casual, sino resultado de la demanda presentada por las tribus Sioux de Standing Rock y del río Cheyenne, que no es otra que la denuncia persistente durante todos estos años y que tanto instituciones como empresa, y también BBVA, se empeñan en negar.

Felicitamos por tanto, a las hermanas y hermanos de la campaña contra el DAPL, a todos los activistas de los campamentos de Standing Rock y a su comunidad, a los ecologistas que participaron en esas protestas, por su tenacidad en la resistencia contra esta infraestructura indeseada y altamente peligrosa y destructiva.

Añadir también, que el EIA era responsabilidad del mismísimo Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, que al ser una institución pública legitima desde el gobierno actuaciones y decisiones reprobables, y que otros las repliquen.

La actual decisión pone de relieve que ese oleoducto no se tuvo que haber construido, y menos por territorio indígena y suponiendo tanto riesgo para ríos y recursos hídricos, y consecuentemente para el medio ambiente de un vasto territorio que depende de ese agua. El DAPL sufrió un derrame sin tan siquiera iniciar su actividad en 2017, y ese mismo año tuvo otros 4[1]. Otro derrame ocurrió el 28 de febrero de 2018 de 1,5 barriles de petróleo[2]. Por otro lado, la empresa que lo construyó, Energy Transfer, contabiliza por los 8 peores derrames (a nivel de cantidad derramada) de los EEUU en los 3 últimos años.[3] La empresa que lo gestiona, Sunoco Logistics, contabiliza por el mayor número de derrames desde 2010 en EEUU, sumando 203, y un total de 3.406 barriles de petróleo.

Momento de la movilizaciónEsta decisión pone de relieve también que el BBVA no sigue las directrices que se plantea en su RSCA (Responsabilidad Social Corporativa), o en los Principio de Ecuador que dice subscribir, demostrando que todo ello es una pura máscara, tras la que oculta bussiness as usual y el hacer dinero a todo coste sin importarle las consecuencias para el medio ambiente y las personas, y sobre todo, como en este caso, las más vulnerables como son las comunidades indígenas.

Recordamos también, que la realidad en la que se basa esta decisión era de sobra conocida por el BBVA pues en febrero de 2017, la campaña internacional DeFund DAPL en la que participamos, entregó en su sede de madrid más de 700.000 firmas exigiéndole el cese de su financiación del DAPL. Han sido muchos años pero no nos rendimos.

Añadir también que este caso no se trata de una mancha en un currículo impoluto, sino que este caso es parte de una forma sistémica de actuar ignorando los impactos ambientales y sociales. Igual que el DAPL, el BBVA ha financiado el oleoducto OCP (Ecuador), el oleoducto Camisea y el Gaseoducto Sur Peruano (GSP) en Perú, el Bicentenario en Colombia y otros, así como las empresas que los impulsan como Kinder Morgan y que provocan derrames y la emergencia climático, las energéticas del carbón, fracking, embalses, la industria aeronáutica, etc, etc.

Sobre BBVA y DAPL:

Sobre BBVA e irresponsabilidad ambiental:

Para más información: bbvahiltzaile.blogspot.com y bbvahiltzaile@gmail.com

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