Crecer desde el pie

Solapas principales

Crecer desde el pieEl viernes tuvimos una visita al pueblo de San Carlos, donde varias cooperativas reúnen alrededor de ochenta familias, que sey se organizan en un espacio común.

Nos juntamos en la esquina, donde ya sería nuestro “punto de encuentro” oficial de tantas veces que nos encontramos ahí, con las compañeras de la Cooperativa Fernanda Toledo.


 Eli y Fabiana fueron las que nos recogieron y de ahí fuimos a buscar a Adriana, aunque la llegada se nos complicó un poco y nos perdimos varias veces por el camino. Una vez reunidas las cuatro, nos pusimos en marcha hacia San Carlos y Tunuyán, en las faldas de la cordillera que separa geograficamente Argentina de Chile.

Allí nos recibió Rodri, uno de los chicos que trabaja en la cooperativa “Crece desde el Pie” y que  generan espacios de participación y construcción propiciando condiciones de vida digna en el campo.
Rodri es un coponente mas de esta cooperativa horizontal, él concretamente en la sección de vinos, aunque en este tipo de gestión del empleo se combinan personas según necesidades. Rodri nos explica que  son once grupos integrados por agricultoras y obreras rurales dedicados a la defensa del derecho a la tierra y la vivienda.  Sin agrotoxicos y respetando el ciclo de la los cultivos, incluyendo intercambio de  semillas de la zona.

Rodrigo nos mostró los diferentes espacios donde trabajan (el almacén, la fábrica y la tienda) y nos contó la historia de la cooperativa.

Desde la planta a la recolección “Crece desde el pie”

“Crece desde el Pie” empezó con un grupo de cooperativas que se unieron en base a la necesidad de un espacio físico para realizar su actividad, y lo consiguieron  a través de un proyecto presentado a la municipalidad en el cual solicitaban lugar que actualmente utilizan. De esto ya han pasado diez años, y en el camino ha habido muchas complicaciones (todas sabemos cómo son los Ayuntamientos), pero con trabajo y resistencia consiguen seguir manteniendo el lugar para producir alimentos de calidad. Y van intentando llegar a un lógico equlibrio ente la ganaderia y la agricultura.

Visitamos el pabellón donde se realiza el proceso de secado de ajos, tomate, cebollas etc. sin demasiada maquinaria, ventiladores y resistencias,  todo funciona a la perfección. No son necesarias grandes maquinarias sino ganas y cariño.

Cuentan con una segunda área de trabajo que es la fábrica donde realizan zumos y mermeladas, una “autoclave” manual, a fuego y fuerza, y un tercer local de tienda en el pueblo, donde ofrecen al público los productos que elaboran: condimentos y frutas y verduras secas, mermeladas, dulce de leche, zumos, vinos, verduras frescas, huevos, entre otros. Todas las personas que componen esta cooperativa llevan intrinseca la horizontalidad con un mismo salario y el un reparto del trabajo.

Podríamos seguir escribiendo pues tenemos mucho que aprender de estas compañeras, es la puesta en práctica de parte de las teorías que  ansiamos.

La experiencia de conocer los tres espacios que componen “Crece desde el pie” ue muy enriquecedora y para agradecer que nos llevaran a verlas y nos contaran la historia, cuando llegamos a la tienda la saqueamos comprándonos de todo.

Sobre las 18h empezamos nuestro camino de regreso para llegar a la casa medianamente temprano y aprovechar lo que quedaba de tarde, aunque por el camino nos enrredamos haciendo otras cosas y, una vez más, llegamos a casa casi a las 22h. Quedamos con Pauli para hacer la cena y , antes de caer en brazos de Morfeo, charlar un poco.

Se nos echa el mediodia encima casi sin darnos cuenta y para salir del paso comimos una pizza, sobre las 16h nos recogió Susi para llevarnos al pañuelazo para exigir el estado de emergencia por la violencia hacia la mujer. El pañuelazo se realizó a las 18h en cuatro puntos de la ciudad de Mendoza, nosotras concretamente estábamos en las puertas del Parque Central. Entre que las compañeras preparaban la concentración nos fuimos adar una vuelta, a conocer el barrio, y vimos una realidad diferente: escaparates con vestidos imposibles, tanto de diseño como de precio, tacones de vértigo y bares de diseño. Las dos caras de Mendoza o de cualquier otra ciudad.

El color de pañuelada por la Emergencia por la violencia es el rosa, y esta idea surge del encuentro de mujeres de 2017 en Chaco, donde las encuentreras se dan cuenta que la situación ha llegado al  límite y es necesario hacer algo, cuanto menos visulizarla. Así surge la necesidad de juntarse para exigir el Estado de Emergencia por la violencia contra la mujer.

Luego del pañuelazo la idea era que Bibi y Marilina volvieran a la casa a hacer la cena y trabajar un poco pero de camino… ¡un mercadillo! Así que nos quedamos paseando por el lugar hasta Bibi se compró el dichoso termo que venía buscando hace tiempo y Marilina unos pendientes para hacer frente a los que se le perdieron el otro día. Y ya cargadas, nos fuimos para la casa a hacer una rica sopa para cenar. Tarde pero sin faltar a la alimentación.

Al día siguiente, Bibi y Paula se levantaron a hacer faena pero Marilina no se pudo levantar. Entre una cosa y otra (el agua del grifo, la comida rápida, entre otras) le sentó mal  y tuvo un día bastante malo en la cama. No obstante, esa misma tarde partíamos para San Luis así que tuvimos que recoger nuestras cosas e intentar que Marilina no vomitara por el camino. ¡Objetivo cumplido! Llegamos a San Luis donde nos esperaba Walter que nos llevaría a dormir, por esta noche, a su casa.  La pálida de Marilina iba anunciando que no mejoraba, así que a la  camita a recuperarse, mientras Walter y Bibi se ponen al día de todo el año y de las actividades preparadas para San Luis: Lan Facultad de Trabajo Social, estar con Gabi, la Cups, Noe de La Bulla, Las socorristas, el Grito por el aborto etc.

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