“Mira. Esta es mi mamá. Ella era campesina y la he representado sembrando. Aquí en este saquito lleva la semillas de choclo y las está sembrando en la tierra”, dice mientras me muestra la arpillera que ha ido bordando.
Anita, que por el nombre pareciera una mujer pequeña, ya es adulta, 65 años y grande, grande, como su corazón.
“Mi mamá me enseñó muchas cosas allí en el Sur. Yo hacía pan para comer, sabía hacer ladrillos para construir una casa, trabajar la madera, cultivar todos los alimentos”

El pasado martes a la tarde diferentes colectivos sociales y sindicales convocaron una concentración para denunciar el accidente laboral mortal sufrido -ayer lunes en Barakaldo- por M. L. C.; trabajador autónomo de 55 años y padre de tres hijos. Además, para mostrar apoyo y solidaridad con la familia y amigos del fallecido.
"LAS POLÍTICAS DE MISERIA FRENTE AL ESPEJO"