De la Mistelera a Xàtiva, pasando por el Molí

Solapas principales

fotoCon el primer rayito de sol rompiendo la noche, comienza el martes, día 19 en La Mistelera. Como suele decir Natalia, aún no han puesto las calles y Víctor se está levantando, la noche fue muy larga, intercambiando relatos y muchas canciones hasta las cuatro y media de la madrugada. Con todo sale a buscar dulces para desayunar a la pastelería más cercana de la Xara.

Con cuenta gotas van despertando el resto de marchistas, que se encuentran a Tristán y Virginia terminando de preparar un sabroso desayuno. Cumpliendo los horarios, a las diez de la mañana salimos en caravana, por entre los caminos de huertas, tras quince kilómetros de autopista; tomamos el camino antiguo de Xàtiva, para a las once estar aparcando los coches en el Campo de Fútbol de Potríes, a la entrada del pueblo. Y con alegría comienza el paseo entre huertas de naranjos, para llegar al MOLÍ, un Centro Social ocupado, que lleva seis meses con sus puertas abiertas. Allí nos esperan las amigas del Col·lectiu feminista LLOBES. Las sillas preparadas para escuchar la exposición de ellas y ver las fotos de sus actividades de los últimos tres años, desde sus orígenes a hoy. Son un Col·lectiu de la comarca, muy activo y dinámico.

fotoSin darnos cuenta van pasando los minutos entre informaciones de unas y otras, tomando notas de lo que se escucha y terminando, ya a las dos del mediodía, con las anotaciones de correos y teléfonos, entre muchas. De seguido montaje de mesas y sillas, para comer dos enormes paellas cocinadas por las nuevas amigas del Molí. Luego la visita al Centro Social, escuchando atentamente la historia del Molí, de cómo unos guiris pretendieron hace años instalar allí una residencia de artistas, pero no les dieron los permisos para ello y dejaron aquello abandonado. Luego en los setenta vendrían los robos de las tejas del Molí en proceso de restauración y con ello la caída del tejado y el enorme deterioro en que se encuentra. Ese es el edificio que las amigas desecharon para rehabilitar, aun siendo del siglo XVII. Desarrollan el C.S. Molí en el otro edificio, más moderno y en mejor estado. Igualmente cultivan una hermosa huerta, en los terrenos aledaños al edificio del C. Social.

A las cuatro y media de la tarde, salimos, esta vez en caravana, del Molí para Xàtiva. Atrás quedan horas de reflexiones, de quedadas próximas, de deseos de reencuentros inminentes y muchísimo enredo. Eso sí, ya llegó Rosa a la caravana, tras una intensa pelea con el GPS del coche, que se empeñaba en llevarla por autopistas desde Alcazar a Poitiers. Llega a tiempo de saborear la paella y de concretar enredos feministas con les LLOBES del lugar, lo hacen con las Zambreras del Akelarre, con Lucía del país y la Vir.

La ruta de la precariedad en homenaje a Vicent Garrido

fotoFue llegar a Xàtiva, aparcar los coches delante del polideportivo y todas a andar, unas a hacer la cena en el Ateneo Popular del pueblo y otras a reunirse para compartir cómo va lo de relacionarse con otras "baladrinamente". Para las siete y media, todas nos reencontramos delante de la Estación de tren de Xàtiva, donde está un monumento a las cien personas asesinadas por el bombardeo fascista de febrero de 1939, nos cuentan lo sucedido 77 años atrás, por los aviones fascistas en aquel lugar, donde dejaron además centenares de personas heridas. Y una comienza a recordar que esta ciudad de Xàtiva es la misma que aquel tirano, llamado Felipe V, quemó con sus vecinas dentro de las casas, años atrás. Recordamos la imagen del tal Felipe V cabeza abajo, con una llama, que es el cartel de la Fira de Xàtiva de 2016 y que recoge el cuadro que está en uno de los edificios de la ciudad, ya durante el régimen fascista. Desde la Estación vemos el Castell, sus murallas que nos hablan de siglos de vida, de resistencias, de querer ser y construir vida, de frenar a invasores y de resistir uno y otro acto de terror a lo largo de la historia.

De repente un altavoz nos despierta de los recuerdos históricos y nos sitúa en la realidad, se está dando comienzo a la Ruta de la Precariedad, es la voz de Lucía que nos lo anuncia, para luego compartir relato con Leti; ellas nos traen allí a Vicent Garrido, por medio sus textos. De repente recordamos a Vicent el Baladrino, al activista alegre e incansable, a su amigo presente Olegari; a la Canyota aquel punto de información y denuncia que puso en marcha en La Costera, ubicado en Xàtiva, con David, Marchi, Olegari y otras del lugar. Recordamos la humanidad de Vicent, su posición anticapitalista, su hablar valencià con dulzura, acariciando las palabras; la mirada limpia, su gran humanidad y enorme solidaridad para con todas las oprimidas del mundo, un internacionalista y luchador incansable.

fotoTras los recuerdos que nos invaden la cabeza, vamos andando de la Estación al Servet (antiguo INEM ), donde Leti y Lucia, dan lectura a otros dos textos de Vicent, que terminan en aplausos de todas las presentes. De seguido el mismo ritual, ahora delante de una ETT, en esta ocasión con acción directa de bajada de la persiana de la ETT, como acción simbólica de lo que se debe hacer con esas empresas generadoras de terror y opresión. De la ETT al Centro de Salud, mientras las compañeras leen los textos de Vicent, otras activistas pegan en las paredes del Centro de Salud, carteles denunciando el dolor que produce el desmantelamiento de la sanidad pública y sus consecuencias. La siguiente visita de la Ruta fue Bankia y allí escuchamos las sabias palabras escritas por Vicent sobre esos ladrones sin palanca que nos roban a plena luz del día, el dolor que provocan, un verdadero terrorismo de mercado, que nos mata en vida a millones de personas. Tras la pegada de carteles, nos vamos marchando a La Alameda, somos un grupo numeroso y diverso, enfilamos la gran Alameda y recordamos aquellas Alamedas de Santiago, de las que Vicent nos hablaba en vida, iluminándose los ojos de esperanza contagiosa, que nos trasladaba a todas. La ruta va tocando a su final, primero acto de lecturas en Hacienda y el gran cierre, la ultima lectura, delante del Ayuntamiento de Xàtiva. Lucía va dando sonido a un pensamiento lúcido, que Vicent plasmaba cinco años atrás en un escrito de enorme actualidad, donde recuerda que la centralidad de la lucha está en la Calle y nunca en la casa del amo. Que lo importante es crear fuera de las Instituciones la nueva vida, la Ítaca. Tras la última lectura aplaudimos con fuerza e intensidad, cerrando un acto/ruta emotivo cargado de denuncia y de llamadas a la lucha.

Tras la ruta las gargantas de muchas marchistas están secas y demandan una horchata del país, al acercarnos al Ateneo Popular de Xàtiva. A donde llegamos sin prisas, con distintas tertulias y charletas en movimiento. Al llegar al Ateneo pudimos disfrutar de las danzas populares que ensayan emparejadas unas veinte personas; a ellas se van sumando Leti, Natalia, Sandra y Lucía. De fondo las canciones populares suenan en el equipo de música. Es una muestra de la cultura de este País tan extenso y oprimido llamado Països Catalans, que allí recuperan y actualizan con mimo.

fotoA las diez de la noche, en minutos montamos una larga mesa, donde vamos colocando los ricos alimentos que habían sido preparados horas antes por las mismas marchistas y activistas del lugar. Van llegando Marchi, Bernat, sumándose a Elena, Mariajosep, Ester, Sandra,.... somos casi cuarenta a cenar. Las conversaciones fluyen, los recuerdos, los sueños y deseos se expresan y se concretan nuevas citas. Para las once de la noche, se reordena el espacio, quita la mesa y lavan los platos y cubiertos, para comenzar una exposición de Divergents, un grupo que lleva desde 2009 trabajando el acompañamiento y la mejora de vida de las personas con Diversidad funcional. Las exposiciones se suceden, primero David, luego Ester y cierra Sandra. A muchas se les viene a la cabeza lo vivido hace un año, en la caravana baladrina en Cádiz, aquel teatro y exposición de las gentes de EQUA. Alguna expresa la necesidad de mayor coordinación entre grupos semejantes, otras lanzan la importancia de hacerlo en Baladre y así vamos llegando a las doce de la noche, buena hora para ir en marcha al Polideportivo a dormir.

Cuando ya parecía que el día se terminaba tranquilamente, llegan al Polideportivo unos uniformados municipales alarmados de que este gente durmiendo en el lugar. ¿Cómo entraron? ¿Qué hacen aquí?. Alucina el grado de desinformación y descoordinación en el llamado nuevo ayuntamiento del cambio de Xàtiva. Sin quererlo o si, consiguen los pitufos el que los sueños no sean tan tranquilos y la rabia y el mosqueo prevalezca en los minutos iniciales de sueños que fluyen. Pero tras el malestar, aparecen los guapos sueños de libertad de Vicent Garrido y de tantas otras que están tan presentes en nuestra cabezas y que nos ayudan a encarar la vida con ganitas de hacerla digna para toda la humanidad.

fotofotofotofotofoto

Etiquetas: