33º Encuentro Nacional de Mujeres y regreso. Hasta la próxima

Solapas principales

foto33 Encuentro Nacional de Mujeres

Han sido 19 horas de autobús pero no parecemos cansadas cuando nos bajamos del bus en la terminal de Trelew. Llegamos un día antes de que comience el encuentro y esto ya esta lleno!!

Trelew no es grande, unos sesenta mil habitantes que van a recibir a unas ochenta mil mujeres, esto es un evento que llama a comerciantes de calle y artesanas que han colocado sus puestos en la plaza.

Puntual a nuestra llegada esta Vivi, es la compañera de las camas solidarias, simpática y comprometida. Nos acercamos a la casa en coche, pero realmente queda a veinte minutos del centro. Así que, a la ducha y con cuatro pautas que ella nos da ¡a la calle!

Ya en la calle se respira el ambiente de lucha y alegría. El colegio que han habilitado para las inscripciones es un hervidero y conforme nos acercamos a la laza mas y mas mujeres. Autobuses que llegan llenos de resistencia, todas a una por encima de que sean de partidos, organizaciones, colectivos, amigas, parejas, personas ¡mujeres!

Nos cuesta acetar que los muchos puestos de venta sean con fin exclusivamente comercial, ero tenemos que acetar que esto forma arte de las aglomeraciones. Al principio, un poco perdidas, damos varias vueltas a la plaza empapándonos del ambiente y, de paso localizar donde sirven el mejor chori pan… Mañana comienzan los talleres y tenemos que ver donde están los que hemos elegido.

Seguimos en el ambiente hasta que nos damos cuenta de lo cansadas que estamos, lo mejor es ir a dormir.

Despertamos en una ciudad abarrotada de mujeres donde predomina el verde y morado. Nos acercamos a la cafetería de la terminal y cuando estamos dando cuenta del café nos encontramos con Noe, de La Bulla (San Luis) y Pau, de la Red popular de mujeres de la Sabana en Colombia. Acaban de llegar junto con el resto de compañeras

fotoEl acto de apertura es a veinte kilómetros y han rearado autobuses para acercarnos a todas, el transporte es gratuito. Vamos llegando al aeródromo donde va a tener lugar la apertura y ya empezamos a ser conscientes de la magnitud. Y entre tantas mujeres y niñas nos encontramos a La negra Mariana, con un grupo de Villa Banana, en Rosario. Con ellas estamos durante todo el acto, que se ve medianamente empañado porque las compañeras de los partidos están en primera linea y no bajan sus banderas ni pancartas, no dejándonos ver a las demás el escenario. No hacen caso a los gritos de: - Bajad las banderas! - Que el resto coreamos. Sentadas en el suelo entre mate y mate charlamos y reímos: ¡otro encuentro! A pesar de todo. Y este será el último “nacional” el próximo sera “plurinacional” abarcando todos los sentires de esta tierra.

El regreso al centre de Trelew es un pequeño caos, somos muchas, muchísimas para la cantidad de autobuses de que dispone la ciudad. Así que hay que esperar y, al igual que nosotras, muchas compañeras se quedan sin poder asistir a los talleres que empezaban a las tres de la tarde… son mas de las cuatro y los talleres acaban a las seis.

Pero en la calle también hay continuamente actividad y talleres. Localizamos a Nadya y junto con las compañeras del EO acudimos a una asamblea. Mientras, por las calles transcurre la marcha contra los Travesticidios y Transfeminicidios. Y, sin embargo, aun con todas estas actividades las calles nunca están vacías de mujeres de todas las edades que van a un sitio o vuelven de otro.

Es una fiesta reivindicativa y las diferencias están por debajo. Somos, estamos mujeres contra el patriarcado.Y siguen llegando autobuses, mañana es la marcha y no va ser pequeña!

Ha sido un día largo y nos retiramos para que mañana nos de tiempo de llegar a los talleres.

Es sábado, y la ciudad esta en su límite de acogimiento a tantas personas, incluso han cortado algunas calles al tráfico. Nos separamos para ir a diferentes talleres. Bibi acude a el de Mujeres y salud mental. En las dos sesiones del taller acuden profesionales que se identifican como tales, otras están interesadas con el tema por experiencias propias, estudiantes de psicología y ninguna psiquiatra. Los temas de anorexia y bulimia como presión de una imagen de la mujer perfecta, la mujer que aborta en un entorno social pequeño, el maltrato se denuncian como dianas perfectas para el patriarcado. Un debate sobre la presión que vive la mujer y que le lleva a el estrés y/o la depresión. Y en contrapunto nuevas terapias que se hacen hueco en este ámbito. Unas compañeras nos comparten su experiencia en el centro donde trabajan; comenzaron con un pequeño taller y las pocas pacientes que se acercaban, teniendo ademas a la directiva en contra...Hoy en día el centro tiene ocho talleres diferentes y la dirección hace oídos sordos, en las pacientes observan mejorías notables. El tiempo vuela y ya es la hora de la marcha, de la manifestación central del encuentro.

Las diferentes columnas se van juntando en un cruce: llegan por el frente, por la izquierda y por la derecha y en un ordenado desorden se van colocando una tras otra formando la gran manifestación. Cánticos, tambores, bailes, coreografías con bengalas y bengalas sin coreografía, todo con una fuerza arrasadora. Hacemos la marcha con las compañeras del Encuentro de Organizaciones (EO) dentro del espacio de las Socorristas. Entre las calles es difícil dimensionar la cantidad de mujeres que componemos este grito unánime. Pero cuando enfilamos una larga calle de largos badenes la visión es impresionante, no vemos la cabeza ni vemos el final, somos miles “muchas miles”. Es una inyección de fuerza lo que estamos viviendo.

fotoA veces ves alguna que sale del recorrido y hábilmente, pero sobre todo rápidamente, deja un mensaje pintado. Llegamos a la altura de una iglesia y los humos se calientan consignas contra la Iglesia, pintadas y un amago de hoguera, algo simbólica pero, por supuesto, suficiente para el mensaje.

Desde los balcones y los tejados unas nos miran extrañadas otras nos saludan y vitorean. “Trelew era una fiesta”

Ya hemos pasado la mitad de la marcha el recorrido es muy largo pues somos muchas las mujeres, y se va acusando el cansancio, aunque queremos seguir, queremos que llegue a todas partes. Anochece cuando llegamos al punto de donde habíamos salido a las seis de la tarde, ahora son casi las diez y morimos de sed y de hambre. Resulta difícil encontrar algo que echar al estomago para todo el grupo que estamos, así que nos vamos gestionando la cena como podemos, pero sin separarnos del corro en el que nos hemos sentado. Va bajando la adrenalina y se ha hecho de noche, continuamente nos insisten en que vayamos a casa juntas, por lugares iluminados y transitados. Nos despedimos finalmente y con estos consejos en la cabeza, una pensando en el porque con indignación y otra con el pensamiento en la prudencia, enfilamos la cuesta hacia casa. Lo de las calles transitadas es fácil pues cada calle es una fiesta hasta que nos acercamos al barrio. Los mismos perros que nos ignoran son los únicos que transitan, algún coche y nada mas.

Ya no sentimos ni los pies cuando nos tumbamos y caemos rendidas entre el cansancio y las imágenes que este este gran día nos han ofrecido las mujeres y del que hemos formado parte de hormiguitas.

Mañana de nuevo recogeremos nuestras mochilas para regresar a Buenos Aires. En Buenos Aires recogemos las maletas para regresar al Estado Español. Con un día de diferencia nos veremos en Madrid, primero Mary y luego Bibi, aterrizamos en la T4, hasta los nombres ya son mas “automáticos”, y dicen que...”de Madrid al cielo” nosotras no creemos demasiado en eso del cielo y lo que hacemos es ir de Madrid a Málaga y de Madrid a Euskal Herria.

Se acaba, los días han ido pasando, ahora tenemos que dejar que cuaje todo lo que hemos recibido poder compartirlo.

Y dar las gracias a todas las personas con las que nos hemos cruzado, las que han compartido su tiempo, su hacer, su saber con nosotras. Gracias y que sepan que no cae en saco roto, el océano es una barrera física, que no ahoga lo vivido.

Sinceramente Gracias compañeras!

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